
Nadie duda de la influencia que en la sociedad contemporánea tienen los medios de comunicación, entre los que destaca la prensa; no por el número de personas que acceden a ella, pues televisión y radio lo rebasan, sino por la importancia que tiene para millones de personas en general de mayor nivel cultural, el estar en
terados de las noticias, reportajes y artículos de fondo que los periódicos ofrecen. Para el autor de la Torre Hernández* la historia de la prensa en nuestro país se remonta a la época prehispánica, pues considera que los códices son testimonios documentales elaborados por los Tlacuilos (dibujantes-pintores), quienes los siguieran elaborando aun después de la Conquista En 1445 se inventó la imprenta y en 1539 se introdujo esta nueva tecnología en la Nueva España, iniciándose los primeros intentos de hojas noticiosas más parecidas a los periódicos que hoy conocemos. Los primeros esbozos de la prensa, y que tuvieron varios títulos como Relaciones, Nuevas, Noticias, Sucesos o Traslados, son los balbuceos del periodismo mexicano.
Fue Juan Pablos el primero que introdujo esta tecnología en la Nueva España e imprimió una primera hoja volante en la que anunció los terremotos ocurridos en Guatemala en 1541, el 11 y 19 de septiembre, fecha de trágicos recuerdos.
Tomando en cuenta la periodicidad que nos indica que se trata de un periódico, se elabora una lista de los principales diarios aparecidos en nuestro país (principalmente en la ciudad México),
Cuando los españoles llegaron a tierras americanas encontraron sistemas de comunicación muy importantes en aquellas civilizaciones precolombinas: la inca de Perú, la maya de Centroamérica y la azteca de México. Los conquistadores españoles sentían la necesidad de libros, sobre todo los misioneros para el adoctrinamiento, pero en las colonias, el control de la imprenta fue muy rígido y la primera que llegó a México en 1536, enviada desde Sevilla, la solicitó el obispo de México, Juan de Zumárraga. México fue el pionero en la publicación de gacetas, hojas volantes que manifestaron el quehacer periodístico y establecieron una periodicidad fija hasta que en 1722 surge la Gaceta de México y Noticias de Nueva España, primera en aparecer en las colonias españolas. En Guatemala apareció la segunda en 1729 la Gaceta de Guatemala. Una tercera publicación nació en Perú, la Gaceta de Lima, en 1743. La imprenta llegó a la Habana en 1735 y en 1764 surgió la Gaceta de La Habana. Las gacetas literarias y los mercurios fueron el vehículo ideal del pensamiento ilustrado para llegar a la nueva sociedad americana que dio origen al periodismo criollo y emancipador: Gaceta Literaria de México (1788); El Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiográfico del Río de la Plat
a, de 1801, primer diario argentino; la Gazzeta de Río de Janeiro, primer periódico brasileño en 1808; la Gaceta de Caracas (1812) o La Aurora, primer diario de Chile, en 1812. El siglo XIX se caracteriza por un periodismo antinapoleónico y revolucionario. Las imprentas lanzaron proclamas patrióticas de adhesión a la monarquía española y contra el invasor francés. Pero es un momento de manifestar ideas de independencia y de hacer un periodismo político, anti absolutista, que culminó con el Trienio Liberal. A lo largo de este siglo, las publicaciones de diferente signo político se centraban en un objetivo principal: la emancipación de la metrópoli española. Cuando en 1870 aparece La Prensa, el más importante diario argentino, su lema fue: "Libertad, Progreso y Civilización". En Perú a lo largo de "etapa caudillista", nació el periódico El Comercio (1839), uno de los grandes supervivientes que aún quedan en el continente americano.La consolidación de las nuevas naciones con el triunfo del liberalismo facilita el desarrollo del periodismo de masas. La aparición del periodismo como empresa en las últimas décadas del XIX llevará a la prensa iberoamericana, políticamente independiente y progubernamental, a centrarse en fines comerciales. En 1896 apareció El Imparcial en México, que inauguró la etapa del periodismo industrializado, con un precio muy bajo, que introdujo el amarillismo informativo, y se dedicó a la defensa de las clases poderosas.
Después de la II Guerra Mundial se han dado todo tipo de regímenes políticos, desde democracias a dictaduras, militares y marxistas. La mayor parte de los periódicos son de propiedad privada y forman parte, en general, de importantes grupos de comunicación, que a su vez suelen estar muy relacionados con los estados. La prensa se concentra, principalmente, en áreas urbanas, y el analfabetismo, la dispersión, la marginación de grupos, la miseria y la falta de comunicaciones apropiadas han impedido que la prensa llegue a toda la población, por lo que el medio por excelencia de socialización, de adoctrinamiento, medio informativo único y no superado
En la historia del periodismo mexicano aparece por primera vez la prensa de combate, divulgadora de ideas políticas, en la época de la revolución de independencia. En ese tiempo fueron editados numerosos periódicos, pues los insurgentes les concedían un valor mayor que a “las bocas de fuego”; sin embargo, una gran cantidad de estas publicaciones desapareció por distintas causas, de suerte que las colecciones que se conocen son limitadas e incompletas. En el desarrollo de este fenómeno, pueden advertirse dos etapas fundamentales: la primera propiamente insurgente, que va de 1810 a 1820; y la segunda que comprende el año de 1821, correspondiente a la culminación de la guerra, con una orientación muy diversa y aun contraria a aquella.
Miguel Hidalgo y Costilla, iniciador del movimiento de independencia, fue también fundador del primer periódico insurgente, El despertador Americano, que apareció el 20 de diciembre de 1910, en la ciudad de Guadalajara, bajo la dirección del Dr. Francisco Severo Maldonado. Este periódico disimulo en un principio sus intereses revolucionarios, para obtener el apoyo de amplios sectores sociales; pero posteriormente, conforme el movimiento popular se extendía, se comentaban en sus columnas las victorias de los ejércitos insurgentes, se denunciaron las injusticias de los españoles se hicieron exhortaciones al pueblo para que participara en la revolución, de escasa vida (siete números ordinarios y dos extraordinarios) apareció por ultima vez el 17 de enero de 1811 el gobierno virreinal contraataco y dicto severas penas para quienes editaran o leyeran los libelos de la independencia; se sumaron a esta campaña periódicos como la gaceta del gobierno de México, el telégrafo de Guadalajara (1811; redactado por el antiguo insurgente Francisco Severo Maldonado) el centinela contra los seductores y el español. Sin embargo, los periódicos de la insurrección continuaron en la lucha, divulgando los avances del movimiento revolucionario; con el fin de dar a conocer los intereses y la justicia del movimiento insurgente y las circunstancias en que se desarrollaron los planes revelados, se publico el ilustrador nacional, en Sultepec, el 11 de abril de 1812, bajo la dirección del doctor José Maria Coss. De tendencia popular, se publicaron 36 números ordinarios y 3 números extraordinarios, el ultimo, el 16 de mayo de 1812. el ilustrador americano apareció el 27 de mayo de 1812, gracias a la colaboración de la sociedad secreta de los Guadalupes quienes consiguieron un retal de imprenta y lo hicieron llegar a Sultepec, lugar donde se inicio su publicación. Este bisemanario contenía planes, proclamas, partes de guerra, cartas y relatos de éxitos militares. Lo redactaron Coss, Andrés Quintana Roo e Ignacio Lopez Rayon. Posteriormente quedo reservado para la difusión de las partes oficiales y noticias militares. Se sabe que fueron publicados en total 36 numeroa ordinarios y 3 extraordinarios, el ultimo en abril de 1813 el semanario patriótico americano aparecio el 19 de julio de 1812 también en Sultepec, con el fin de generalizar los principios de la santa política. Su fundador fue Andrés Quintana Roo y entre sus colaboradores se encontraban el doctor Coss, Francisco López de Velasco e Ignacio López Rayón. Se publicaron 27 números, el último el 27 de enero de 1813. La suprema junta nacional insurgente concibió un proyector consistente en que se separasen sus miembros a fin de propagar en diversos puntos del país, los ideales de independencia; por este motivo José Maria Liseaga fue nombrado el capitán general de los ejércitos del norte y fundo en una fortaleza situada en las lagunas en Yuriria Guanajuato, la gaceta del gobierno americano en el departamento del norte, el 23 de septiembre de 1812. Se publicaron 2 números ordinarios y 1 extraordinario. El ultimo número que se conoce esta fechado con el 30 de septiembre de ese mismo año.
La consumación de la independencia abrió para el periodismo mexicano una etapa cuyas características generales se mantuvieron mas o menos invariables hasta el advenimiento de la prensa individual a fines del siglo XIX se trata de una forma de periodismo predominante, político y polémico, ligado a la acción de los partidos y de las facciones que se prolongo hasta después de la aparición de la gran prensa empresarial, llego a la etapa revolucionaria de este siglo y tiene aun manifestaciones en la actualidad.
Al separarse México de España surgieron a demás de nuevos periódicos, una copiosa folletería y diversas formas de periodismo populachero. Inicialmente la prensa gozo de ilimitada libertad. Durante la regencia del imperio los intereses de los iturbidistas estuvieron representados por la gaceta imperial del gobierno de México, el fanal del imperio de la capital y el farol de puebla. Los partidarios de la repu
blica editaron en puebla la abeja poblana, redactada por los hermanos Troncoso y después por Manuel Ortega Calderón y en la capital, sucesivamente, la avispa de Chilpancingo de Carlos Maria Bustamante el semanario político del Dr. Mora, y el hombre libre de Juan B. Morales sufrir 6 años de prisión y la perdida de sus derechos políticos.
La historia de la prensa en México tendrá que ver con las limitantes políticas sobre el ejercicio periodístico; tanto el estado como la sociedad civil fueron delimitando sus espacios de acción y afirmación y en ese proceso la prensa fue un testigo de la paulatina construcción de instituciones. La prensa en México se presenta como un ejercicio de opinión muy acostumbrado en las primeras décadas del siglo XIX, el desenvolvimiento de la propia prensa nos va a conducir a nuevas formas de entender el periodismo. El periodismo de opinión, da paso al periodismo ligero, informativo, comercial; la "influencia" y el "lucro" se presentaron como premisas de la prensa pero ante este destino, la prensa tuvo sus propios compases durante el siglo XIX; porque desde luego, la prensa además de propagarse y convertirse en una rememoración cultural refiere en sí su propia problemática que guarda relación con sus condiciones financieras, materiales, sus estrategias de distribución, su forma de concebirse o actuar, con los actores que le dan vida,
Prensa decimonónica en México Adriana Pineda Soto y Celia del Palacio Montiel. (Coordinadoras)
En México la tradición de un periodismo político constituye una herencia histórica ligada a los principales cambios y grandes movimientos sociales que han configurado al país. Esta tradición de hacer del periodismo escrito el foro de análisis y de organización de los grupos pensantes de una sociedad, se ha presentado cíclicamente, sobre todo en los momentos de conflicto o de transición entre sectores antagónicos de la dirigencia política, o cultural del país; desde los primeros tiempos de lucha por la independencia de México, a principios del siglo XIX, para continuar el debate entre conservadores y liberales de todos matices, de donde recordamos a El Águila Mexicana (1823-1827), y a El Sol ( de 1821 a 1832), o los numerosos volantes y panfletos de Fernández de Lizardi, hasta El Federalista con el triunfo de la República (1871), o Regeneración, ya en el siglo XX y en la antesala del movimiento revolucionario, o El Constitucionalista, con el triunfo de Carranza.
La corriente política del periodismo sin embargo se ve interrumpida, en la última década del siglo XIX, para continuar en la segunda del siglo XX, por la aparición del diarismo comercial de grandes alcances: con El Imparcial en 1898, y más tarde con la aparición del primer gran diario de distribución masiva del siglo XX en México, El Universal (en 1916-17), seguido inmediatamente por el Excélsior (1917). En cuanto a los semanarios y revistas especializadas, o misceláneas, nuestro país también puede jactarse de una gran variedad de ellas a lo largo de su historia. Las ha habido para todos los sectores sociales: profesionistas, artesanos, obreros, para las mujeres, para los niños, para conocedores de letras, filosofía, economía, o para los aficionados al deporte y al humor político. Entre las revistas de larga vida que combinaron la información general con una oferta de temas, desde la buena literatura hasta las notas ligeras de teatro, cine, carpa, deportes, fiesta taurina, radio, al lado de artículos de opinión y documentos históricos, están la Revista de Revistas, pionera en su género (1915), Jueves de Excélsior, Sucesos (1933), Hoy (1937), cada una con innovaciones importantes y con un lugar distinto entre la prensade su época. Los intentos por permanecer, o parecer, independientes de grupos o partidos
políticos, fueron expresados en distintas estrategias editoriales, y puesta en evidencia su imposibilidad, desde que apareció el ya mencionado “Imparcial”, que no era imparcial como es bien sabido. No obstante se siguió intentando el proyecto de la pluralidad y la unión de las discordias. Ya en el siglo XX en lugar de aparentar la asepsia política, o de emparentar con una sola tendencia definida, mejor fue declararse abiertamente con intencionalidad política, pero plural y diversa; misma que sin embargo, como se verá más adelante, terminó por sucumbir a las presiones de sus propios participantes irreconciliables entre sí. Pero como soñar no cuesta nada, se lanzaron al proyecto de edición de la revista Política, con un matiz acorde a los tiempos modernos: formato dinámico, ilustrado por fotografía y cartones de humor político, variedad de información, cultura, cine, teatro, pero sí, definitivamente política.
Todo parece indicar que este proyecto ya venía madurando en la cabeza de su director, el agrónomo y economista Manuel Marcué Pardiñas, desde años antes, pues en 1946 encabezó la publicación de Problemas Agrícolas e Industriales de México, que un año más tarde aparecería también con el título de Política, aunque en un formato y con contenidos diferentes al semanario de 1960. La primera de estas revistas era más especializada, con temas de economía, agricultura e industria de mayor profundidad y extensión. Su formato reducido (un octavo de pliego) y su letra pequeña a renglón cerrado, la hacían más apropiada para consulta de expertos. El nuevo proyecto en cambio estaba dirigido a un público mucho más amplio y con un carácter más periodístico, es decir de difusión general; su formato al estilo del New YorkTimes, con textos breves en su mayoría y con abundancia de fotografías, le daba un rostro más ligero y accesible al público no especializado. Al menos esa parecía ser la pretensión, ya que se proponía ser orientador y analista de lo político y lo social, para incidir en el rumbo del país.
recursos.cnice.mec.es/media/prensa/bloque1/pag6.html
terados de las noticias, reportajes y artículos de fondo que los periódicos ofrecen. Para el autor de la Torre Hernández* la historia de la prensa en nuestro país se remonta a la época prehispánica, pues considera que los códices son testimonios documentales elaborados por los Tlacuilos (dibujantes-pintores), quienes los siguieran elaborando aun después de la Conquista En 1445 se inventó la imprenta y en 1539 se introdujo esta nueva tecnología en la Nueva España, iniciándose los primeros intentos de hojas noticiosas más parecidas a los periódicos que hoy conocemos. Los primeros esbozos de la prensa, y que tuvieron varios títulos como Relaciones, Nuevas, Noticias, Sucesos o Traslados, son los balbuceos del periodismo mexicano.Fue Juan Pablos el primero que introdujo esta tecnología en la Nueva España e imprimió una primera hoja volante en la que anunció los terremotos ocurridos en Guatemala en 1541, el 11 y 19 de septiembre, fecha de trágicos recuerdos.
Tomando en cuenta la periodicidad que nos indica que se trata de un periódico, se elabora una lista de los principales diarios aparecidos en nuestro país (principalmente en la ciudad México),
Cuando los españoles llegaron a tierras americanas encontraron sistemas de comunicación muy importantes en aquellas civilizaciones precolombinas: la inca de Perú, la maya de Centroamérica y la azteca de México. Los conquistadores españoles sentían la necesidad de libros, sobre todo los misioneros para el adoctrinamiento, pero en las colonias, el control de la imprenta fue muy rígido y la primera que llegó a México en 1536, enviada desde Sevilla, la solicitó el obispo de México, Juan de Zumárraga. México fue el pionero en la publicación de gacetas, hojas volantes que manifestaron el quehacer periodístico y establecieron una periodicidad fija hasta que en 1722 surge la Gaceta de México y Noticias de Nueva España, primera en aparecer en las colonias españolas. En Guatemala apareció la segunda en 1729 la Gaceta de Guatemala. Una tercera publicación nació en Perú, la Gaceta de Lima, en 1743. La imprenta llegó a la Habana en 1735 y en 1764 surgió la Gaceta de La Habana. Las gacetas literarias y los mercurios fueron el vehículo ideal del pensamiento ilustrado para llegar a la nueva sociedad americana que dio origen al periodismo criollo y emancipador: Gaceta Literaria de México (1788); El Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiográfico del Río de la Plat
a, de 1801, primer diario argentino; la Gazzeta de Río de Janeiro, primer periódico brasileño en 1808; la Gaceta de Caracas (1812) o La Aurora, primer diario de Chile, en 1812. El siglo XIX se caracteriza por un periodismo antinapoleónico y revolucionario. Las imprentas lanzaron proclamas patrióticas de adhesión a la monarquía española y contra el invasor francés. Pero es un momento de manifestar ideas de independencia y de hacer un periodismo político, anti absolutista, que culminó con el Trienio Liberal. A lo largo de este siglo, las publicaciones de diferente signo político se centraban en un objetivo principal: la emancipación de la metrópoli española. Cuando en 1870 aparece La Prensa, el más importante diario argentino, su lema fue: "Libertad, Progreso y Civilización". En Perú a lo largo de "etapa caudillista", nació el periódico El Comercio (1839), uno de los grandes supervivientes que aún quedan en el continente americano.La consolidación de las nuevas naciones con el triunfo del liberalismo facilita el desarrollo del periodismo de masas. La aparición del periodismo como empresa en las últimas décadas del XIX llevará a la prensa iberoamericana, políticamente independiente y progubernamental, a centrarse en fines comerciales. En 1896 apareció El Imparcial en México, que inauguró la etapa del periodismo industrializado, con un precio muy bajo, que introdujo el amarillismo informativo, y se dedicó a la defensa de las clases poderosas.Después de la II Guerra Mundial se han dado todo tipo de regímenes políticos, desde democracias a dictaduras, militares y marxistas. La mayor parte de los periódicos son de propiedad privada y forman parte, en general, de importantes grupos de comunicación, que a su vez suelen estar muy relacionados con los estados. La prensa se concentra, principalmente, en áreas urbanas, y el analfabetismo, la dispersión, la marginación de grupos, la miseria y la falta de comunicaciones apropiadas han impedido que la prensa llegue a toda la población, por lo que el medio por excelencia de socialización, de adoctrinamiento, medio informativo único y no superado
En la historia del periodismo mexicano aparece por primera vez la prensa de combate, divulgadora de ideas políticas, en la época de la revolución de independencia. En ese tiempo fueron editados numerosos periódicos, pues los insurgentes les concedían un valor mayor que a “las bocas de fuego”; sin embargo, una gran cantidad de estas publicaciones desapareció por distintas causas, de suerte que las colecciones que se conocen son limitadas e incompletas. En el desarrollo de este fenómeno, pueden advertirse dos etapas fundamentales: la primera propiamente insurgente, que va de 1810 a 1820; y la segunda que comprende el año de 1821, correspondiente a la culminación de la guerra, con una orientación muy diversa y aun contraria a aquella.
Miguel Hidalgo y Costilla, iniciador del movimiento de independencia, fue también fundador del primer periódico insurgente, El despertador Americano, que apareció el 20 de diciembre de 1910, en la ciudad de Guadalajara, bajo la dirección del Dr. Francisco Severo Maldonado. Este periódico disimulo en un principio sus intereses revolucionarios, para obtener el apoyo de amplios sectores sociales; pero posteriormente, conforme el movimiento popular se extendía, se comentaban en sus columnas las victorias de los ejércitos insurgentes, se denunciaron las injusticias de los españoles se hicieron exhortaciones al pueblo para que participara en la revolución, de escasa vida (siete números ordinarios y dos extraordinarios) apareció por ultima vez el 17 de enero de 1811 el gobierno virreinal contraataco y dicto severas penas para quienes editaran o leyeran los libelos de la independencia; se sumaron a esta campaña periódicos como la gaceta del gobierno de México, el telégrafo de Guadalajara (1811; redactado por el antiguo insurgente Francisco Severo Maldonado) el centinela contra los seductores y el español. Sin embargo, los periódicos de la insurrección continuaron en la lucha, divulgando los avances del movimiento revolucionario; con el fin de dar a conocer los intereses y la justicia del movimiento insurgente y las circunstancias en que se desarrollaron los planes revelados, se publico el ilustrador nacional, en Sultepec, el 11 de abril de 1812, bajo la dirección del doctor José Maria Coss. De tendencia popular, se publicaron 36 números ordinarios y 3 números extraordinarios, el ultimo, el 16 de mayo de 1812. el ilustrador americano apareció el 27 de mayo de 1812, gracias a la colaboración de la sociedad secreta de los Guadalupes quienes consiguieron un retal de imprenta y lo hicieron llegar a Sultepec, lugar donde se inicio su publicación. Este bisemanario contenía planes, proclamas, partes de guerra, cartas y relatos de éxitos militares. Lo redactaron Coss, Andrés Quintana Roo e Ignacio Lopez Rayon. Posteriormente quedo reservado para la difusión de las partes oficiales y noticias militares. Se sabe que fueron publicados en total 36 numeroa ordinarios y 3 extraordinarios, el ultimo en abril de 1813 el semanario patriótico americano aparecio el 19 de julio de 1812 también en Sultepec, con el fin de generalizar los principios de la santa política. Su fundador fue Andrés Quintana Roo y entre sus colaboradores se encontraban el doctor Coss, Francisco López de Velasco e Ignacio López Rayón. Se publicaron 27 números, el último el 27 de enero de 1813. La suprema junta nacional insurgente concibió un proyector consistente en que se separasen sus miembros a fin de propagar en diversos puntos del país, los ideales de independencia; por este motivo José Maria Liseaga fue nombrado el capitán general de los ejércitos del norte y fundo en una fortaleza situada en las lagunas en Yuriria Guanajuato, la gaceta del gobierno americano en el departamento del norte, el 23 de septiembre de 1812. Se publicaron 2 números ordinarios y 1 extraordinario. El ultimo número que se conoce esta fechado con el 30 de septiembre de ese mismo año.
La consumación de la independencia abrió para el periodismo mexicano una etapa cuyas características generales se mantuvieron mas o menos invariables hasta el advenimiento de la prensa individual a fines del siglo XIX se trata de una forma de periodismo predominante, político y polémico, ligado a la acción de los partidos y de las facciones que se prolongo hasta después de la aparición de la gran prensa empresarial, llego a la etapa revolucionaria de este siglo y tiene aun manifestaciones en la actualidad.
Al separarse México de España surgieron a demás de nuevos periódicos, una copiosa folletería y diversas formas de periodismo populachero. Inicialmente la prensa gozo de ilimitada libertad. Durante la regencia del imperio los intereses de los iturbidistas estuvieron representados por la gaceta imperial del gobierno de México, el fanal del imperio de la capital y el farol de puebla. Los partidarios de la repu
blica editaron en puebla la abeja poblana, redactada por los hermanos Troncoso y después por Manuel Ortega Calderón y en la capital, sucesivamente, la avispa de Chilpancingo de Carlos Maria Bustamante el semanario político del Dr. Mora, y el hombre libre de Juan B. Morales sufrir 6 años de prisión y la perdida de sus derechos políticos.La historia de la prensa en México tendrá que ver con las limitantes políticas sobre el ejercicio periodístico; tanto el estado como la sociedad civil fueron delimitando sus espacios de acción y afirmación y en ese proceso la prensa fue un testigo de la paulatina construcción de instituciones. La prensa en México se presenta como un ejercicio de opinión muy acostumbrado en las primeras décadas del siglo XIX, el desenvolvimiento de la propia prensa nos va a conducir a nuevas formas de entender el periodismo. El periodismo de opinión, da paso al periodismo ligero, informativo, comercial; la "influencia" y el "lucro" se presentaron como premisas de la prensa pero ante este destino, la prensa tuvo sus propios compases durante el siglo XIX; porque desde luego, la prensa además de propagarse y convertirse en una rememoración cultural refiere en sí su propia problemática que guarda relación con sus condiciones financieras, materiales, sus estrategias de distribución, su forma de concebirse o actuar, con los actores que le dan vida,
Prensa decimonónica en México Adriana Pineda Soto y Celia del Palacio Montiel. (Coordinadoras)
En México la tradición de un periodismo político constituye una herencia histórica ligada a los principales cambios y grandes movimientos sociales que han configurado al país. Esta tradición de hacer del periodismo escrito el foro de análisis y de organización de los grupos pensantes de una sociedad, se ha presentado cíclicamente, sobre todo en los momentos de conflicto o de transición entre sectores antagónicos de la dirigencia política, o cultural del país; desde los primeros tiempos de lucha por la independencia de México, a principios del siglo XIX, para continuar el debate entre conservadores y liberales de todos matices, de donde recordamos a El Águila Mexicana (1823-1827), y a El Sol ( de 1821 a 1832), o los numerosos volantes y panfletos de Fernández de Lizardi, hasta El Federalista con el triunfo de la República (1871), o Regeneración, ya en el siglo XX y en la antesala del movimiento revolucionario, o El Constitucionalista, con el triunfo de Carranza.
La corriente política del periodismo sin embargo se ve interrumpida, en la última década del siglo XIX, para continuar en la segunda del siglo XX, por la aparición del diarismo comercial de grandes alcances: con El Imparcial en 1898, y más tarde con la aparición del primer gran diario de distribución masiva del siglo XX en México, El Universal (en 1916-17), seguido inmediatamente por el Excélsior (1917). En cuanto a los semanarios y revistas especializadas, o misceláneas, nuestro país también puede jactarse de una gran variedad de ellas a lo largo de su historia. Las ha habido para todos los sectores sociales: profesionistas, artesanos, obreros, para las mujeres, para los niños, para conocedores de letras, filosofía, economía, o para los aficionados al deporte y al humor político. Entre las revistas de larga vida que combinaron la información general con una oferta de temas, desde la buena literatura hasta las notas ligeras de teatro, cine, carpa, deportes, fiesta taurina, radio, al lado de artículos de opinión y documentos históricos, están la Revista de Revistas, pionera en su género (1915), Jueves de Excélsior, Sucesos (1933), Hoy (1937), cada una con innovaciones importantes y con un lugar distinto entre la prensade su época. Los intentos por permanecer, o parecer, independientes de grupos o partidos
políticos, fueron expresados en distintas estrategias editoriales, y puesta en evidencia su imposibilidad, desde que apareció el ya mencionado “Imparcial”, que no era imparcial como es bien sabido. No obstante se siguió intentando el proyecto de la pluralidad y la unión de las discordias. Ya en el siglo XX en lugar de aparentar la asepsia política, o de emparentar con una sola tendencia definida, mejor fue declararse abiertamente con intencionalidad política, pero plural y diversa; misma que sin embargo, como se verá más adelante, terminó por sucumbir a las presiones de sus propios participantes irreconciliables entre sí. Pero como soñar no cuesta nada, se lanzaron al proyecto de edición de la revista Política, con un matiz acorde a los tiempos modernos: formato dinámico, ilustrado por fotografía y cartones de humor político, variedad de información, cultura, cine, teatro, pero sí, definitivamente política.
Todo parece indicar que este proyecto ya venía madurando en la cabeza de su director, el agrónomo y economista Manuel Marcué Pardiñas, desde años antes, pues en 1946 encabezó la publicación de Problemas Agrícolas e Industriales de México, que un año más tarde aparecería también con el título de Política, aunque en un formato y con contenidos diferentes al semanario de 1960. La primera de estas revistas era más especializada, con temas de economía, agricultura e industria de mayor profundidad y extensión. Su formato reducido (un octavo de pliego) y su letra pequeña a renglón cerrado, la hacían más apropiada para consulta de expertos. El nuevo proyecto en cambio estaba dirigido a un público mucho más amplio y con un carácter más periodístico, es decir de difusión general; su formato al estilo del New YorkTimes, con textos breves en su mayoría y con abundancia de fotografías, le daba un rostro más ligero y accesible al público no especializado. Al menos esa parecía ser la pretensión, ya que se proponía ser orientador y analista de lo político y lo social, para incidir en el rumbo del país.
recursos.cnice.mec.es/media/prensa/bloque1/pag6.html

Bastante bien!
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